Reportajes

Deporte: un bien indispensable que no debe ser explotado

El ejercicio físico es necesario para llevar una vida saludable: ayuda a mantenernos en forma y evita enfermedades. Sin embargo, es muy peligroso abusar de él. Como de todo en la vida.

Pilar Marco, Miguel Gay-Pobes y Ana Aguirre

Ir al gimnasio está de moda. Según la revista digital de salud Estar bien, un 24% de los españoles están inscritos gimnasio. Es decir, prácticamente uno de cada cuatro ciudadanos. El ejercicio está equilibrando una balanza en la que al otro lado se encuentra el sobrepeso. Este problema reside en el 40% de la población adulta española, según los datos del Estudio  Nutricional de Población Española realizado entre 2014 y 2015.

 

Rosana Navarro, entrenadora personal y profesora de pilates en el gimnasio Coliseo de Zaragoza, resalta los valores positivos que tiene el ejercicio. “El deporte es muy positivo para la salud, tanto mental como física”, expresa. Ahora bien, estar en forma no es lo que motiva a muchas de las personas que acuden habitualmente. “A nuestro gimnasio, como ofrecemos pilates y otras actividades dedicadas a la mejora de la salud, acude gente mayor para cuidarse. Sin embargo, hay que reconocer que muchas personas, y especialmente los jóvenes,  acuden a  al gym por culto al propio cuerpo. Buscan más una estética que cuidar su salud”, afirma la propia Rosana. Y continúa “nosotros no podemos impedir que la gente acuda a ejercitarse en el gimnasio, aunque veamos a alguien que esté obsesionado.” De hecho, entrenaba en sus instalaciones una chica anoréxica que les ocasionó algunos problemas. “Recibimos llamadas del centro médico en el que estaba ingresada y nos preguntaban las horas que pasaba en el gimnasio. Aunque nosotros conocíamos su problema, no podíamos impedirle que viniese. Su problema era psicológico”.

Xabi López, uno de los primeros entrenadores de Crossfit en España y actual propietario y entrenador de dicha modalidad en el gimnasio CrossFit Eolo en Zaragoza, afirma que sí que ha tenido casos de clientes obsesionados con el deporte. El entrenador diferencia entre dos tipos de obsesión: en primer lugar, aquellos que nunca han realizado deporte y buscan ponerse de inmediato “ha venido gente obsesiva que me ha dicho que tiene que entrenar todos los días y muchas horas. Quería que abriese los domingos, porque de lunes a domingo tenía que entrenar”. Por otro lado, están aquellas personas que conocen de cerca el deporte, y como asegura López, han estado haciendo las cosas bien hasta el momento pero buscan mejorar. Estos comportamientos como afirma el director dan lugar a “lesiones por sobreentrenamiento” por lo que asegura que su función frente a ellos ha sido el intento de relajarlos.

La doctora Marisa Navarro, autora del libro La Medicina Emocional, explica que el deporte tiene multitud de beneficios. Ella misma afirma que “el deporte es maravilloso, pero si se realiza con cabeza. Se convierte en algo perjudicial cuando se dedica todo el tiempo libre al deporte, descuidando otras actividades importantes. Esta adicción al deporte se llama vigorexia. Puede provocar lesiones físicas y psicológicas, como una visión distorsionada del cuerpo. Incluso hay gente que tiene fobia a su cuerpo”, afirma en varias entrevistas recogidas en su canal de YouTube. 

 

Los suplementos, esenciales en dosis adecuadas

Cada vez hay más tiendas especializadas en suplementos para deportistas. En ellas, encontramos desde las clásicas proteínas en forma de barritas de chocolate o cereales para fomentar el desarrollo muscular, hasta hamburguesas y productos de panadería enfocados a los que llevan una dieta saludable.

Comercio Fit Market.

Uno de estos comercios es Fit Market, ubicado en el centro de Zaragoza. Su propietario, Igor Barreiro, desmitifica que únicamente acudan a estas tiendas personas preocupadas por su aspecto físico en busca de suplementos que les ayuden a conseguir un cuerpo 10. “Tenemos consumidores de todo tipo, deportistas y no deportistas. Hay algunos que lo único que quieren es llevar una dieta sana y equilibrada. Tenemos alimentos pensados para este tipo de gente”, explica. El mercado está variando. Se puede ver en los tipos de productos más consumidos. Ahora, el grupo de los ‘sanos y equilibrados’ está superando en número a los del gimnasio. Igor afirma que “a día de hoy vendemos más alimentación que suplementación. Ofrezco carne fresca, productos de panadería frescos, harinas de avena, salsas de cero calorías o pastas sin carbohidratos. Esto es lo que más triunfa ahora”.

 

Las proteínas siempre han sido polémicas en el mundo de la salud. Mientras algunos aseguran que se trata de un producto artificial nocivo para el cuerpo, otros aseguran que no tiene ningún peligro. Igor se pronuncia en este tema. “El producto en sí no es malo. Al revés. El problema llega cuando abusamos. Las chuletas no son malas, pero como te comas dos kilos ya sabes lo que te va a pasar”. Y es que cada persona tiene un cuerpo diferente, con su respectiva masa muscular y exigencia física. “No es lo mismo una persona de 50 kilos que otra de 80. Tampoco es lo mismo si esa persona de 50 kilos hace el triple de deporte que la que pesa 80”, asevera. Y para eso están los entrenadores personales o los ‘coaches’. Son los que, en función de las características individuales, recomendarán una mayor o menor cantidad de proteínas.

Fuente: Gaceta Deportiva

El entrenador Xabi López, de igual manera que Igor, apoya el consumo de estos productos complementarios y la buena alimentación rica en proteínas, grasas y carbohidratos. Incide en la buena alimentación, considerándola la base del metabolismo. Sin una buena alimentación, el cuerpo no rinde físicamente “ya sea haciendo ejercicio o en lo personal”, aclara. Las proteínas sirven como complemento a la buena nutrición, tratan de aportar aquello que no se puede adquirir a través de la ingesta de alimentos. 

 

López asegura que “la suplementación es buena” sobre todo cuando has realizado un ejercicio de fuerza en el que algunas fibras han podido fracturarse y las proteínas puedan ayudar a su reconstrucción. Pero advierte: “si te tomas demasiada proteína el cuerpo no la va a absorver”. El cuerpo y el hígado están preparados para la absorción de cierta cantidad, en el momento en el que se sobrepasa, ” tu cuerpo no lo va a asimilar y lo va a expulsar” como constata el entrenador. 

 

Cuidado con el organismo

El doctor Alfonso del Río Ligorit, cardiólogo zaragozano, realza los beneficios que genera el deporte en las personas. Principalmente porque es muy beneficioso “no solo para la salud del corazón, sino para la salud en general”, explica.

 

Fuente: DreamsTime

Sin embargo, el corazón se ve muy afectado si se maltrata el cuerpo cuando se realiza ejercicio en demasía. Del Río expone los problemas que se generan en el organismo cualquier exceso de actividad. “Cuando alguien se obsesiona, convierte el deporte en algo malo. El corazón puede aumentar demasiado de tamaño, y eso produce accidentes severos”. Este fenómeno se llama hipertrofia cardiaca o ventricular. Tiene lugar cuando las paredes del corazón están gruesas. Curiosamente, en muchos de los casos que ha tratado de personas que han llevado la actividad física al extremo, los problemas han llegado cuando ha dejado realizar deporte. “Cuando dejan de realizar una actividad fuerte a no realizar ninguna, el corazón se resiente más”.

 

Ahora bien, haciendo ejercicio como se debe, no tiene por qué haber ningún problema. “Nunca he tenido ningún caso de una persona sana que haya enfermado del corazón haciendo las cosas bien. Sí que he visto algunos que han empezado a hacer deporte con problemas de corazón y se han acentuado”.

 

Por eso, Alfonso del Río Ligorit nos da dos recomendaciones: “En primer lugar, antes de empezar a realizar algún deporte, hay que hacerse una revisión adecuada para saber que no tenemos ningún problema de corazón”. Y por otro lado, como consejo general para practicar deporte, nos dice que “nunca hay que frenar el deporte. Lo que hay que hacer es modularlo y moderarlo a las necesidades del individuo”.      

 

Lesiones por sobreentrenamiento

Xabi López, entrenador de Crossfit, nos indica varias formas de poder entrenar nuestro cuerpo sin sobrecargarlo. En primer lugar, habla del ejercicio diario “para tener un estado de fitness adecuado, hacer 1 hora de ejercicio al día”. Otras personas, prefieren establecer una rutina de gimnasio para la que el mismo entrenador propone tres días de entrenamiento, uno de descanso, dos días de entrenamiento, uno de descanso” de esa manera, “cumples con los siete días a la semana”.

 

El exceso de carga en un entrenamiento es a veces un riesgo en la aparición de efectos grabes en la salud,  existen varios casos donde el sobreentrenamiento tiene como resultado lesiones o problemas de mayor gravedad. Clary es un ejemplo de ello. A la edad de 16 años, la atleta británica comenzó a notar los primeros síntomas, no tenía la menstruación. Con los años, cuando llegó a la universiad, los médicos le detectaron un carácter compulsivo relacionado con el deporte y a pesar de tomar precauciones, era demasiado tarde, su cuerpo sufrió diversas fracturas. Finalmente, en el año 2003, gracias a un proceso hormonal la atleta empezó a fortalecer los huesos y pudo tener la menstruación.

 

En el sur de Bogotá, Erika Ducón sufrió un problema en su organismo debido a un entrenamiento excesivo. En este caso, la ruptura muscular sufrida por la joven de 21 años tuvo como consecuencia una rabdiomiólisis, la ruptura muscular generó una proteína que terminó siendo perjudicial para los riñones. El diagnóstico afirmaba que la causa había sido el exceso de ejercicio. Erika acudió al gimnasio situado al sur de Bogotá donde su entrenador le propuso una rutina que consistía en la realización de 200 sentadillas, repartidas en 5 sesiones de 40, entre las que únicamente tenía un minuto para descansar. Este ejercicio resultó ser excesivo para la joven, la cual, estuvo a punto de perder los riñones. Ante estos casos de sobreentrenamiento y para prevenir que se desencadene algún tipo de problema de salud, Xabi López aconseja: “Hay que saber escuchar al cuerpo”.

Universidad San Jorge