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El coronavirus azota al estado anímico de las futuras mamás

Vivir una pandemia es un inconveniente para todos, pero especialmente para una embarazada. Tanto física como psicológicamente, vivir un embarazo en estas condiciones puede ser un calvario para la persona afectada. En el ámbito físico, por la exposición a la enfermedad tanto de la embarazada como del futuro hijo en cada revisión. Por otra parte, en lo psicológico también afecta, pues el miedo al contagio y al estado de salud del feto son siempre factores determinantes. 

Por Alfonso Bona

Un estudio realizado recientemente en Canadá, del cual se ha hecho eco  Medscape Noticias Médicas, asegura que las mujeres embarazadas en la actualidad tienen más probabilidades de presentar síntomas de depresión grave y ansiedad, más negatividad y menos positividad, y mayores cambios en la cognición y el estado afectivo que las mujeres que estaban embarazadas antes de la aparición de la COVID-19. 

Muchos han sido los niños que han nacido desde que se declarase el estado de alarma en marzo de 2020 pero, desde entonces, las medidas sanitarias se han modificado innumerables veces.  Estefanía Ariño y Yaiza De La Osa, han vivido de cerca esta experiencia durante los últimos meses. Durante el embarazo, ambas han tomado las mismas medidas que el resto de la población: «Lavarme muy bien las manos, utilizar mascarilla, llevar gel siempre conmigo, reducir las relaciones sociales al mínimo… Lo mismo que hubiera hecho si no estuviera embarazada», comenta Estefanía. 

Pasé verdadero terror cuando prohibieron la entrada al paritorio de un acompañante

Yaiza De La Osa

Sin embargo, sus gestaciones se vieron afectadas por la situación sanitaria, ya que no han sentido tener el mismo servicio médico que cualquier embarazada que diese a luz antes de marzo del pasado año. Estas circunstancias han afectado al bienestar emocional de estas futuras madres, sobre todo, las primerizas. Yaiza, en su caso, lo que peor llevó fue el momento del parto: «Pasé verdadero terror cuando prohibieron la entrada al paritorio de un acompañante. No hacía otra cosa que repetirme frases como “para parir no necesitas a nadie” y “vas a hacerlo bien tú sola”. No me podía creer que nos fueran a robar ese momento. No me podía creer que separasen a muchas madres de sus recién nacidos por protocolos anti-Covid tan cuestionables». 

El mayor miedo para Estefanía es que su hija pueda contagiarse: «Miedo porque la ingresen y la intuben, los efectos secundarios que pueda tener a la larga el virus. Hay mucha incertidumbre y desconocimiento, y eso sí que me da un poco de ansiedad». 

Estefanía dio a luz el 27 de noviembre de 2020. Fuente: Estefanía Arino.

Los testimonios de Yaiza y de Estefanía representan a un porcentaje amplio de la población, dado que según el INE se estiman en más de 300.000 los nacimientos en España durante este pasado 2020. Otro de los datos no estudiados todavía por los expertos es el de las posibles complicaciones y efectos secundarios en la vacunación de embarazadas. Desde la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) se recomienda «no vacunar de forma generalizada a las mujeres embarazadas en esta primera etapa de la estrategia de vacunación». Conforme avancen los estudios y la información sobre este proceso, se podrá valorar si es beneficioso o no vacunar a las embarazadas.

Universidad San Jorge