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Los alumnos de Enfermería aprenden a enfrentarse a las situaciones más complicadas

¿Cómo debe actuar un médico o un enfermero a la hora de dar una mala noticia a un paciente? Enfrentarse a momentos tan delicados no es tarea fácil. Por este motivo, los alumnos del Grado en Enfermería de la Universidad San Jorge desarrollan a lo largo de la carrera diversos ejercicios de simulación en los que se miden sus habilidades comunicativas. El propósito de estas prácticas es que, llegado el momento de la verdad, sean capaces de responder con profesionalidad, aunando el dominio de los conocimientos propios del ámbito de la Salud, con la mejor atención a los pacientes y sus familiares.

Saber dominar el lenguaje verbal y el no verbal, las técnicas del couching aplicadas en Salud, así como los fundamentos básicos de las entrevistas psicoterápeuticas son algunos de los objetivos que persigue la asignatura Habilidades para Comunicar y Educar en Salud, impartida por el profesor Jorge Miguel Rodríguez Rodriguez. Esta materia recoge principios teóricos que sirven de base para que los alumnos sean capaces de aplicarlos en la relación con los pacientes y sus familiares, lo que se traducirá en un trato más humano que ayude a que mejoren en su salud integral. En este sentido, Rodríguez asegura: “Los profesionales de la salud deben aprender a trabajar con el dolor y el sufrimiento, y todo lo que ello implica. Quienes acuden a la consulta o un hospital no solo buscan un diagnóstico frío de una enfermedad y la aplicación robótica de un tratamiento, sino que se les escuche y entienda lo que padecen, más allá de respuestas estandarizadas”.

Se estudian y aprenden técnicas sobre la mirada y el movimiento corporal, la proxemia, o la retórica porque todas ellas entran en funcionamiento en la atención sanitaria. La formación se completa con vídeos, charlas y ejercicios de rolling playing que sirven para comprender la importancia de saber comunicar. Y es que el trato humano es uno de los sellos distintivos de la apuesta de la Universidad San Jorge por la salud.

En grupos de dos o tres personas, los 39 alumnos de 4º curso del Grado en Enfermería pusieron en práctica los conocimientos adquiridos semanas atrás. Para desarrollar la prueba, los estudiantes contaron con un escenario de excepción: el Aula de Simulación, un espacio que copia al detalle todos los elementos que forman parte de una consulta médica. A tan solo unos metros, y desde una cabina insonorizada, los profesores evaluaban el modo de proceder de los futuros enfermeros, quienes en todo momento fueron grabados en audio y vídeo, gracias a la moderna tecnología con que cuentan las instalaciones de la Facultad de Ciencias de la Salud. Los docentes veían el examen detrás de una cristalera, así como también mediante ordenadores que reproducían su desenvolvimiento desde los distintos ángulos que las videocámaras transmitían. Además, el resto de la clase pudo ver y escuchar en vivo y en directo a sus compañeros desde un aula en la que se proyectaban las puestas en escena.

Los alumnos debían prepararse tres temas diferentes: cómo comunicar una mala noticia, cómo informar a un paciente de que tiene que someterse a una prueba difícil y cómo obtener un dato de un paciente que no quiere reconocer una situación adversa, pero ninguno de ellos supo hasta minutos antes de la prueba a cuál estos tres escenarios debía enfrentarse.

En diez minutos, los estudiantes debían demostrar que eran capaces de hacer frente a este tipo de situaciones. La duración de la práctica no es casual, ya que hace referencia al tiempo que, de media, se dedica a este tipo de visitas en las consultas. Entre los casos que los alumnos trataron  se encontraban algunos relacionados con los trastornos alimenticios, la comunicación de que los pacientes tenían un tumor o se les detectaba una enfermedad grave. También trataron de convencer a sus pacientes de que debían someterse a procedimientos difíciles, como una colonoscopia o un escáner intrauterino. Mientras tanto, los profesores evaluaban aspectos como la mirada, los gestos, la postura, la escucha activa, la empatía o las técnicas de couching y negociación que utilizaron los futuros enfermeros.

María Orduna, alumna de Enfermería, explicó que, para realizar la práctica, tuvieron que reunirse en grupo y desarrollar las tres historias a las que podían enfrentarse desde cero. A partir de ahí crearon los personajes de las tres integrantes del grupo y fueron introduciendo algunos de los aspectos vistos en clase. Ya finalizada la prueba, Isabel Galindo, estudiante de este Grado, afirmó que esta asignatura les había servido para saber cómo actuar en cada momento. A ello añadió: “Hemos aprendido a tratar a los pacientes y a desenvolvernos en situaciones difíciles”. Galindo reconoció que todavía no ha vivido ninguna situación de este tipo, pero admitió que “podría llegar en cualquier momento”.

Ésta era la primera vez que se utilizaba el Aula de Simulación para realizar un examen de esta naturaleza. No obstante, se espera que durante el segundo cuatrimestre se desarrollen más pruebas de este tipo.

Informa: Jorge Lisbona

Universidad San Jorge