Sin categoría

Guerra abierta entre árbitros y entrenadores de Primera División

Carlos Clos Gómez, árbitro de Primera División

El fútbol español bate récords y esta vez las marcas no llevan escritos los nombres de Messi, Cristiano Ronaldo, Xavi o Iniesta. Es el líder europeo de entrenadores expulsados. Ocho en once jornadas, el mismo cómputo que toda la temporada pasada. La actual campaña cuenta con una nueva normativa arbitral en la que los banquillos son los principales afectados.

Tito Vilanova (F.C. Barcelona), Mauricio Pochettino (Espanyol), Paco Herrera (Celta de Vigo), Miroslav Djukic (Real Valladolid), Michel (Sevilla), Manolo Jiménez (Real Zaragoza), Paco Jémez (Rayo Vallecano) y Mauricio Pellegrino (Valencia) son los entrenadores expulsados, por orden cronológico. A este registro hay que añadir a los ayudantes: Toni Jiménez (Espanyol) y Michel Troin (Real Sociedad). Todos ellos han emprendido el camino a los vestuarios antes del final del partido, por protestar al árbitro desde el área técnica o a su asistente.

El índice de expulsiones ha saltado las alarmas en los banquillos. Los técnicos se sienten perseguidos y señalan que los colegiados no permiten realizar nada dentro del área técnica. En las últimas dos campañas sólo había visto la tarjeta roja un entrenador a estas alturas de campeonato: Quique Sánchez Flores en la temporada 2010/2011 y Luis García el curso pasado.

La guerra se ha declarado. Según las actas arbitrales, las sanciones se tomaron después de las protestas de los técnicos, en muchos casos al cuarto árbitro, por las decisiones arbitrales. Tal y como reflejan las diferentes actas correspondientes, Vilanova y Djukic fueron expulsados por “protestar airadamente un lance del juego”. Manolo Jiménez sufrió un proceso similar a los dos anteriores. Pochettino fue castigado por repetir en varias ocasiones “esto es una puta vergüenza”. Paco Herrera fue sancionado con doble amarilla por “formular observaciones a las decisiones”. Michel vio la tarjeta roja por dirigirse al equipo arbitral y decir en repetidas ocasiones: “no tenéis vergüenza”. Paco Jémez fue expulsado por doble amarilla al recriminar “reiteradamente” las decisiones de Pérez Lasa. Pellegrino fue castigado por lanzar «un botellín de agua de forma violenta contra el suelo, para acto seguido salir de su área técnica y dirigirse al cuarto árbitro protestándole de forma ostensible».

Varias de las declaraciones de los técnicos expulsados han revolucionado la prensa deportiva. “Algunos no se han dado cuenta de que Franco ha muerto”, señaló Miroslav Djukic en rueda de prensa tras ser expulsado contra el Atlético de Madrid. En la misma línea, Paco Jémez se encargó de denunciar la dureza de la nueva normativa. “Parece que estamos en una dictadura, no se puede abrir la boca”, explicó el técnico del Rayo Vallecano en la rueda de prensa posterior a su expulsión en el choque contra el Barça.

http://youtu.be/W_nuvgCDJeU

Manolo Jiménez, entrenador del Real Zaragoza, advierte la delicadeza de este asunto. “Tal y como está la cosa, es importante no hablar, y en este aspecto los entrenadores somos respetuosos. Pedimos, nos quejamos pero no insultamos, no nos pasamos. Si no quieren (los árbitros) que hagamos gestos lo intentaremos, pero es complicado debido a la intensidad y la tensión de un partido”, señala el técnico del conjunto blanquillo.

Es una situación inquieta desde la perspectiva del entrenador. Sus acciones en el área técnica están muy limitadas y están obligados a morderse la lengua. “Si no quiero ver el partido desde la grada tendrá que romper los bolsillos de las chaquetas y chaquetones, o entrelazar los brazos para no dejar las manos sueltas”, indica Jiménez.

El entrenador del filial del Real Zaragoza, Alex Monserrate, también percibe esta realidad. La nueva actitud arbitral le ha pillado por sorpresa y sin saber cómo reaccionar. “Los entrenadores no sabemos realmente las indicaciones que tienen los árbitros ni tampoco lo que tenemos que hacer por nuestra parte para que no nos sancionen con esa dureza. Tendrían que explicar a los entrenadores la norma para poder evitar lo que está ocurriendo”, señala Monserrate.

El origen de esta campaña se remonta a la reunión que mantuvieron los colegiados antes de iniciarse la temporada. Allí se llegó a la conclusión de vigilar el comportamiento de los banquillos y el área técnica. La cuestión arbitral ha revolucionado el fútbol español. El descontento de los entrenadores tras su expulsión y no conocer el correspondiente motivo ha inquietado al Colegio de Entrenadores. Su presidente, Eduardo Caturla, mostró su preocupación ante este asunto en una rueda de prensa ofrecida hace unas semanas. “Confío en que esto sea algo pasajero y pronto se vuelva a la normalidad”, indica Caturla.

Por otro lado, el representante de los entrenadores también entiende la postura arbitral. “A los colegiados les molesta mucho las protestas y gestos. Sobre todo aquellas, cuando se levanta todo el banquillo porque entienden que se les echa el público encima”, comentó. No obstante, Caturla pidió tranquilidad a la hora de tomar las decisiones. “Estamos a muchas pulsaciones y a veces no se pueden controlar los gestos”, añade.

En el estamento arbitral lo tienen claro. Carlos Clos Gómez, colegiado de Primera División, desmiente la existencia de una nueva normativa y revela que la situación actual procede de una mayor violación de las normas por parte de los entrenadores. “No ha habido ningún cambio respecto a otros años. Insultar o protestar al árbitro está siempre penado con lo mismo”, indica el árbitro aragonés.

La conducta en el campo influye hoy más que nunca. Si bien desde los banquillos las decisiones arbitrales, tal y como indican las estadísticas, son consideradas severas. Desde el comité arbitral no se acusa una “mayor dureza” en la toma de decisiones durante el partido. “A nivel estadístico sí hay más incidencias, pero no se debe a una mayor dureza de los árbitros. Habría que preguntar a los entrenadores a qué se debe esa manera de actuar. No se puede protestar de manera exagerada al árbitro, ya sean jugadores o personal de cuerpo técnico”, señala Clos Gómez.

Carlos Clos Gómez, árbitro de Primera División

Las sanciones en la prensa

El fútbol es uno de los principales atributos de los medios de comunicación. Las sanciones arbitrales son siempre tema de actualidad y la polémica que ha generado la expulsión de los ocho entrenadores ha conseguido centrar los ojos de la prensa en este asunto.

“Se da la circunstancia de que ahora el Comité de Competición está aplicando sanciones muy superiores a las de los últimos años. Hay entrenadores, como es el caso de Manolo Jiménez, que por una simple expulsión han tenido dos partidos de sanción, cuando esto era muy extraño antes”, señala Vicente Catalán, periodista deportivo de Aragón Televisión. Por otro lado, recalca la postura actual del cuarto árbitro, convirtiéndose en una especie de “policía” que controla los banquillos.

Sin embargo, Catalán no critica la acción arbitral. “Si hay insultos, desprecio o cualquier cuestión que infrinja el reglamento, sí que hay aplicar sanción, pero este año se está castigando con mucho recelo. Esto al fútbol no aporta nada, en un partido intervienen todos, incluidos los árbitros. Y cuando un entrenador tiene que irse a la grada u otro lugar, vemos que algo falla”.

Al acabar el campeonato de liga tendrá lugar una reunión entre árbitros y entrenadores dónde se procederá a regular la próxima temporada.

Informan: Carlos Ciria, Andrea Ramos, Manuel González y Luis Millán.

Universidad San Jorge