Entrevistas

Sergio Moreno, psicólogo y responsable del Servicio de Orientación Psicológica de la USJ: «La psicología está consiguiendo más aceptación y reconocimiento social»

El Servicio de Orientación y Atención psicológica (SOAP) es un servicio de asesoría psicológica confidencial y gratuito para todos los miembros de la Universidad San Jorge. Se trata de un grupo de expertos cuya labor principal es ayudar a abordar problemas de adaptación, emocionales, de comportamiento y de aprendizaje a los estudiantes mediante sesiones individuales y talleres grupales. Desde el 20 de febrero, el programa ofrece un taller con cinco sesiones para la preparación al estudio del presente semestre, así como, estrategias para responder mejor a los exámenes o métodos para sobrellevar la presión y/o ansiedad que suponen.

¿Qué motivó la idea de tener un servicio de apoyo para los estudiantes de la universidad?

Es un servicio que se venía ofreciendo en todas las universidades y, desde el principio, estuvo pensado, aunque tardara unos años en cristalizarse, sobre todo con la incorporación de docentes relacionados con la salud mental

Según datos recogidos por el centro oficial de investigaciones psicológicas (CIS), tras la pandemia, un 72,7% asegura haber visto afectada su salud mental a la hora de conciliar el sueño, trabajar, etc. ¿Han aumentado el número de consultas, respecto a años anteriores?

Sí, la verdad es que se ha notado mucha mayor demanda del servicio con mayor número de derivaciones a atención especializada.

En un periodo, tan complejo como en el que nos encontramos ahora, ¿es necesario que desde las instituciones se planteen programas como este? Por ejemplo, en oficinas empresariales donde el estrés es muy recurrente.

Están en ello, ya hay residencias de ancianos, empresas, etc., que están empezando a incorporar al psicólogo sanitario en sus plantillas o bien estableciendo acuerdos de colaboración con gabinetes externos.

El CIS en 2021 realizó una encuesta donde el 73,2% afirmaba que “las nuevas generaciones iban a vivir peor que sus padres”. ¿Están los estudiantes cada vez más sumergidos en un pesimismo profundo por su devenir académico o por el futuro que les espera?

Es una pregunta muy compleja cuya respuesta sería igual de compleja. Creo que tendríamos que hablar de crisis de valores, de soledad en tiempos de redes sociales, de la cultura de la inmediatez, etc. Yo sí me atrevería a afirmar que esta generación es diferente a la anterior, al igual que la anterior a la anterior. En ese sentido, estamos ante las diferencias entre generaciones, un “problema crónico” que no ha impedido avanzar.

A efectos positivos, ¿han notado una mejoría en la salud mental de los estudiantes gracias a talleres como los que plante el servicio?

Nuestros talleres no van dirigidos a mejorar la salud mental, somos un equipo de orientación psicológica, que lo forman también Irene Liñares y Laura Bafaluy, no de tratamiento o intervención psicológica. Nos gusta pensar que nuestros talleres han dotado a los estudiantes de más recursos de cara a afrontar su carrera académica y de ahí se derivará una mejor salud, pero en general.

Cada vez son profesionales más especializados y mejor formados, lo cual, hace suponer una mayor calidad en lo que hacen

Sergio Moreno

¿Qué papel puede tener un psicólogo en un mundo tan aparentemente deshumanizado?

No creo que el mundo esté deshumanizado como tal, seguimos siendo humanidad, aunque a veces cueste reconocerla, al menos en el sentido clásico del término. La psicología lo que está consiguiendo es tener cada vez más aceptación y reconocimiento social como recurso en las diferentes áreas de especialización, lo cual es un hito bastante importante, no sólo hay psicólogos dedicados a la salud mental, los hay dedicados a la educación, al deporte, a los servicios sociales, etc. Cada vez son profesionales más especializados y mejor formados, lo cual, hace suponer una mayor calidad en lo que hacen.

¿Qué consejos le daría a alguien que no sabe cómo afrontar sus problemas o lidiar con el estrés?

Si le generan un nivel de interferencia en su día a día bastante significativo, le recomendaría, en primer lugar, hacer una consulta con un profesional del área para intentar “aclarar” qué le pasa, si no sabe afrontar sus problemas o si no sabe cómo lidiar con el estrés porque, según como sea el análisis de la demanda, la orientación podría ser una u otra.

¿Vivimos en un entorno educativo cada vez más exigente, donde expectativas inalcanzables son las causantes de tanta insatisfacción? O, por el contrario, ¿existe un conformismo acomodado y un afán por la queja continua?

El problema no es el entorno exigente o un conformismo acomodado. El problema lo situaría en la formulación de la expectativa. Respecto a la queja, es una forma de estar en el mundo como otra cualquiera, es una opción desde la libertad del individuo para tomar decisiones. Además, es un mecanismo intersubjetivo, de no haber “espectadores” no creo que nos resultara muy útil la queja. Se imagina a un náufrago en una isla desierta, ¿cuánto tiempo cree que le duraría el mecanismo de la queja?

¿Qué es los que más preocupa a quienes acuden al servicio?, ¿Cómo son sus perfiles a grandes rasgos?

Es difícil dar un perfil, la variedad de consultas individuales es muy elevada. Quizás predominen los perfiles que encuentran cierta dificultad en poder gestionar adecuadamente sus estudios, pero bueno, bien es cierto que gran parte de la oferta de talleres va orientada a ello.

Acerca del autor

Paula Melús

Soy Paula Melús, y desde pequeña he sabido que el Periodismo es mi verdadera pasión. Aspiro a ser corresponsal y recorrer el mundo dando voz a sucesos, que de otra manera no serían escuchados. Aquí tienes algunos de mis trabajos.

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