Reportajes

Arturo Sisó, la voz que silenció un estadio

Las circunstancias de la vida hacen que una persona pueda ser cabeza de ratón o cola de león. Arturo Sisó era el perfecto ejemplo de la primera en la ciudad de Zaragoza: había trabajado en todos los medios posibles desde hacía muchos años y su labor era respetada y alabada por todos. También fue el perfecto ejemplo de la segunda, cuando lo contrató el Real Madrid para ejercer de speaker en los partidos del Santiago Bernabéu.

Por Juan Pérez Carcas

Arturó Sisó, en su época de speaker del Real Madrid. Foto: marca.com

Sisó estudió doblaje y ,desde 1987, comenzó a formar parte del mundo de los medios de comunicación: trabajó en prensa, radio, televisión e, incluso, en una agencia de noticias. Su llegada al Real Zaragoza, según sus palabras, “vino de casualidad, sin pensar ni buscar”. En 1992 recibió la llamada de Bernardo Martín, que era vicepresidente del club cuando lo presidía Alfonso Soláns Serrano, para trasladar lo que habían visto en países como Alemania, donde la figura del speaker era especial.

Desde 2003 fue responsable de Prensa y Comunicación del Basket Zaragoza (por entonces, CAI Zaragoza), cuando aprovechó esa plaza vacante mientras estaba en TVE Aragón. Sisó afirma que ya había presentado maratones, galas del deporte del Ayuntamiento de Zaragoza y había trabajado en radio local y nacional, de tal modo que el micrófono era algo cercano para él.

Tras 15 años como locutor en La Romareda, Arturo presume de haber acompañado con su voz al Real Zaragoza en la Liga Española, competición europea y en la final de Recopa de 1995 en París. Además, participó en varias ocasiones con la Selección Española de Fútbol y trabajó en la Copa del Rey de baloncesto de 2005, celebrada en Zaragoza.

“Hay que saber desarrollar tu trabajo también como DJ”

Sisó generaba emoción en La Romareda con la pasión con la que alentaba a la grada y con sus apodos a los jugadores, que tanto gustaban en la capital aragonesa. Cuando presentaba a los jugadores gritaba cosas como: “El Mariscal que los mandaaa… Gabyyy”, y todo el estadio gritaba: “Militooo”. Y cuando el hermano marcaba gol, decía: “Diegoool…”, y los aficionados repetían el grito del apellido. Cuando el Real Zaragoza ganó al Real Madrid la final de la Copa del Rey, en 2004, una portada de un periódico tituló: “Los Gallétticos”, en referencia a Luciano Galletti, autor del gol que dio la victoria en esa final y jugando con el apodo que recibían los jugadores del Madrid (Galácticos). Ese apodo le gustó y empezó a usarlo para presentarlos en el campo. Esas cosas fueron las que gustaban de sus retransmisiones y uno de los motivos por los que fichó por el Real Madrid. Víctor Hugo Morales fue una fuente de inspiración para Arturo y es por eso que guarda en casa decenas de cassettes con relatos del locutor uruguayo.

Como buen speaker, Arturo daba importancia a la música y con temas como I will survive de Gloria Gaynor o The Final Countdown, del grupo Europe. El actual speaker de los equipos de la ciudad de Zaragoza de fútbol, baloncesto y fútbol sala, David García, cree que “es necesario saber desarrollar tu trabajo también como DJ. Porque no solo comunicas sino que también llevas la música que suena en la instalación deportiva”.

Tanto Arturo Sisó como David García coinciden en que es necesaria la vocación y el gusto por la comunicación para ser speaker. Arturo, abogado que no ejerció la profesión, estudió doblaje. David no pudo estudiar periodismo al acabar el Bachillerato, por lo que comenzó a hacer radio en la emisora del instituto, luego en la del barrio hasta llegar a Radio Ebro. Su llegada al Real Zaragoza se debió a la marcha de Paco Cires, que había sustituido por unos meses a Arturo. El propio Arturo fue el que quiso contar con David para trabajar con el Basket Zaragoza cuando Juan Martínez, speaker del entonces CAI, abandonó esa labor.

 

“Es necesario tener una voz que llegue al público”

A la pregunta de qué se necesita para este trabajo, David García responde: “Creo que es necesario tener una voz que llegue al público, ser consciente de la responsabilidad que conlleva tu labor”. Para Arturo Sisó, lo importante es saber leer el partido: “Ya sea en fútbol, donde la participación es más residual, o en baloncesto donde es más complicado. Entender lo que pasa es básico para aportar tus pinceladas.” Cuenta Sisó que en el baloncesto la conexión es más directa y constante con la grada, hay que saber llevar el ritmo del encuentro.

Tras 20 años relacionado con el mundo de la comunicación y 15 trabajando con el Real Zaragoza, Arturo estaba en el pináculo de su carrera, pero la vida le iba a ofrecer subir un peldaño más. Nunca mejor dicho, Arturo iba a pasar a jugar en otra liga.

“La llamada del Real Madrid me sorprendió, especialmente porque me llegó a través de quien había sido mi jefe y amigo en Radio Voz, Gaspar Rosety (entonces director de medios del Real Madrid). Para mí ha sido el mejor narrador que ha habido en España y referente en la comunicación. Me pidió que le orientase porque querían cambiar lo que hacían en el Bernabéu y me invitó a un partido. Le di mi opinión y a los tres días me ofrecieron ser el speaker. Tanto mi club (Basket Zaragoza), donde estaba trabajando, como el Real Zaragoza ,donde ejercía de locutor del estadio, entendieron la situación y me dieron toda clase de facilidades para lograrlo, por lo que les estaré siempre agradecido. Es cierto que al Real Madrid no se le puede decir que no, y allí fui para vivir una de las experiencias profesionales más interesantes de mi vida”.

Arturo recuerda con cariño a Gaspar Rosety, la persona que apostó por él. Rosety murió este año y Sisó le dedicó un emotivo artículo que deja ver la amistad y admiración que sentía por él: “Rosety fue un maestro de muchas cosas, profesionales y personales para mucha gente del gremio y siempre le estaré agradecido por lo que hizo por mí”.

“Hay que crear un ambiente como el de Italia o Inglaterra”

Sisó llegó a Madrid lleno de ideas e ilusiones para su nuevo puesto como speaker en el feudo blanco. Quería convertir el estadio en una olla a presión involucrando al público. “Este estadio tiene una cosa que no tienen otros, es muy cerrado, hay una acústica especial. Hay que crear un ambiente como el que se vive en estadios de Italia o Inglaterra”.

El locutor aragonés debutó en un partido de liga contra el Mallorca, donde introdujo algunas novedades como una música más animada o el anuncio de los goleadores acompañado de la canción I will survive. Esa noche, Arturo debutó cantando cuatro goles.

Tras aquella cómoda victoria contra el Mallorca la gente salió del Bernabéu más o

menos igual que como entró. Los pequeños cambios que introdujo el nuevo animador parece que no afectaron a los aficionados en su primer partido en el Santiago Bernabéu, no es fácil calentar a un público acostumbrado a animar solo en las grandes ocasiones.

Los siguientes meses no sirvieron para que los aficionados habituales del estadio terminaran de acostumbrarse al speaker maño. Hinchas y periodistas empezaron a mirar hacia el palco señalando al presidente Ramón Calderón y a Gaspar Rosety. Se empezaban a oír cosas como: “Al speaker hay que cargárselo y que vuelva a Zaragoza, y a Rosety también, que se vaya a su casa”.

Conocido por los pasillos del club como “Homer Siso”, el locutor fue acusado por su tono “exagerado y casi siempre desproporcionado”, y por actuaciones “desafortunadas”, cabe destacar la sonada frase de: “Y por fin la metió Higuaín”, que llegó después de que “El Pipita” marcara al Sevilla, tras haber errado previamente tres buenas ocasiones de gol. Las mofas de los aficionados y medios de comunicación no tardaron en llegar.

“Las críticas están en el sueldo”

La ferocidad de las críticas aumentaba y se llegaron a sacar las cifras de lo que Arturo Sisó cobraba por cada partido. Según los medios, Arturo se llevaba 1.200 euros por partido más dietas y viajes. Salían a la luz titulares como “Un speaker gritón, olvidadizo y descortés”, o uno de Tomás Roncero, redactor del diario As, en el que le culpa de perder una eliminatoria de Champions League:

“El speaker que nos robó la Décima”, y que empezaba así: “El Madrid cayó eliminado de la Champions ante la Roma por la necedad del speaker del momento, Arturo Sisó, que silenció el Bernabéu con tanta obviedad”. Ante los comentarios del momento, Sisó dice: “Las críticas están en el sueldo. El Real Madrid es un club demasiado grande como para que un speaker le impida ganar una Champions, es una estupidez”.

Sisó dejó su puesto en el Real Madrid un año después de haber sido contratado y ante la pregunta de cómo cambió su vida tras esa etapa dijo que no mucho. A partir de entonces cuenta que vive con menos estrés y que “el tiempo que estuve en el Real Madrid fue una vorágine de sensaciones, especialmente por la desmedida repercusión de un asunto que debió ser menor”.

A veces, el dinero, la fama y el viaje a las luces brillantes de la ciudad grande no lo hacen todo. Ya lo dijo Paco Martínez Soria: “La (gran) ciudad no es para mí”.

 

Universidad San Jorge