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El COVID–19 impulsa a las empresas al teletrabajo

Fuente: elespanol.com

Este estado de excepción en España está haciendo que se busquen nuevas formas de trabajar para evitar lo menos posible la exposición de los trabajadores a esta pandemia.

Por Ana Belén Marcos

Zaragoza – 24 MAR 2020 – 16:00CET

La crisis por el coronavirus y el estado de alarma declarado en España el pasado catorce de marzo está provocando, que, debido al confinamiento obligatorio, se busquen nuevas maneras de seguir trabajando desde casa.

El teletrabajo es otra forma de seguir manteniendo la ocupación. Esto hace que los empresarios adapten nuevas herramientas y estrategias para seguir consiguiendo rentabilidad y reducir los costes, sin perder la competitividad, pese a que no es una práctica que lleve mucho tiempo implantada en nuestro país. La pandemia global está haciendo que tanto empresas como trabajadores se tengan que adaptar a las circunstancias sanitarias en las que se encuentra el país.


Evolución del teletrabajo en España. Fuente: INE, epdata.

Inversiones de los empresarios

El teletrabajo no solo hace que se tengan que adaptar los trabajadores, también los empresarios que tienen que ver modificados su presupuesto a la hora de acomodar a sus trabajadores en casa para que puedan realizar su trabajo con total normalidad. Hay algunas profesiones o tareas que no se pueden realizar desde el móvil, sino que se necesita un ordenador con una Red Privada Virtual (VPN). «Nosotros tenemos contratado un pack, que va desde 155 a 165 euros dependiendo del número de usuarios de forma trimestral, a eso hay que añadirle alrededor de 500 euros para un ordenador y adaptarlo», explica Carlos Marcos, director comercial de Aragón Ventilación. 

«Se necesitan alrededor de 655 euros para adaptarse al teletrabajo»


A través de la VPN se puede seguir realizando las mismas tareas
que con un ordenador convencional. Autora: Ana Belén Marcos.

Sin embargo, las nuevas tecnologías han facilitado el teletrabajo. «Con los clientes utilizamos mucho por correos y WhatsApp, pero es complicado porque hay que acelerar los tiempos de fabricación, de proveedores», aclara Marcos. «Es más fácil hacerlo todo desde el ordenador», agrega.

Sin embargo, las nuevas tecnologías han facilitado el teletrabajo. «Con los clientes utilizamos mucho por correos y WhatsApp, pero es complicado porque hay que acelerar los tiempos de fabricación, de proveedores», aclara Marcos. «Es más fácil hacerlo todo desde el ordenador», agrega.

Desafíos a combatir

Algunos trabajos no se pueden realizar mediante el teletrabajo (sector de la alimentación, de la salud, camioneros, etc.). Sin embargo, la mayoría de empresas que se encuentran en una oficina sí que pueden adaptarse a esta forma de trabajo. Esto plantea una serie de retos contra los que tienen que luchar tanto empresarios como trabajadores de los distintos comercios.

 Hay propietarios que buscan formas complementarias al teletrabajo: «El único inconveniente que yo le veo es no verte de una física, pero se puede suplir manteniendo reuniones semanales», explica Ángel Solán, director general de Marlan 2020 Corporación.

No solo los que se encuentran ocupados en el mercado laboral son los únicos que tienen que ver afectada su rutina, también los estudiantes, que en el último curso y a apenas tres meses para graduarse han tenido que cambiar la forma de dar las clases.

«Solo me han puesto facilidades en una asignatura, aunque lo que ha hecho es hacer todo más lioso y que no nos aclaremos»

Algunos universitarios aseguran que sus profesores se han justificado con que «prefieren no dar materia a darla mal», señala María Lázaro, estudiante de cuarto de Psicología en la Universidad de Zaragoza. «Solo me han puesto facilidades en una asignatura, aunque lo que ha hecho es hacer todo más lioso y que no nos aclaremos», agrega Lázaro.

¿Cómo se controla?

Las empresas tienen que permitir el desarrollo de la actividad laboral «de forma alternativa o bien, de ser necesario, la adopción de medidas de suspensión temporal de la actividad», según fuentes del Ministerio de Trabajo y Economía Social. Pero, ¿quién vela para qué eso se cumpla?

Pese a que no hay una normativa específica que regule el teletrabajo, existe un preámbulo que se elaboró en 2002 junto a la Unión Europea: Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo (AMET).

Estas medidas son controladas por Inspección de Trabajo y Seguridad social. A la hora de comprobar que se cumplen se fijan en tres elementos fundamentales: el respeto de la vida privada, que el empleador proporcione, instale y mantenga los equipos de trabajo de los teletrabajadores y se garanticen medidas para evitar el aislamiento, tal y como aparecen en el AMET.

Todos los teletrabajores tendrán derecho a solicitar visitas de inspección al lugar donde cumpla con el trabajo para que vea si se garantizan las condiciones necesarias.

Conciliación de la vida laboral

Siempre se ha oído que el teletrabajo ayuda a conciliar la vida laboral y personal. Sin embargo, existen discrepancias entre los trabajadores de las empresas que se han visto afectadas por estas medidas.

Hay personas que consideran que sí que ayuda a compaginar estos dos elementos. «Se nota que el hecho de estar en casa te ayuda con tus tareas del día a día como pasar más tiempo con tu pareja», señala Anna Abad, periodista de COPE Zaragoza.

Por otro lado, cuando tienes hijos pequeños a veces se hace que se haga más complicado trabajar desde casa: «Los niños requieren mucha atención y estás concentrado y a lo mejor se pone a llorar», indica Yolanda Arnal, socia de Aragón Ventilación. Además, Arnal agrega, «Lo veo para jornadas reducidas, momentos puntuales, lo veo incompatible cuando los niños son muy pequeños».

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