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Consejos para una vida saludable

Durante los meses de verano y navidades, miles de personas descuidan su línea y se entregan al refugio de los chiringuitos o a las copiosas comidas de fin de año. Como resultado, es posible que, a la vuelta de vacaciones, lleguemos con un sobrepeso inesperado. Cada vez son más los que recurren las dietas para quitarse esos kilos de más que se han ido acumulando durante los principales periodos festivos del año. Muchas son las opciones existentes para volver a nuestro peso ideal. No obstante, debemos tener especial cuidado con los métodos que elegimos para perder peso. Y es que algunos de ellos pueden repercutir en nuestras costumbres alimenticias a largo plazo.

Una forma de perder peso sin salir de casa es seguir alguna de las dietas naturales transmitidas de generación en generación. Estos remedios suelen ser recomendados por personas de nuestro entorno, aunque los especialistas en nutrición advierten que, con el paso del tiempo, pueden dar lugar a resultados no deseados. Alimentos como la piña o la sandía son la base de algunas de estas dietas, que ayudan a perder peso en apenas unas semanas. Para el verano, Julia Gracia, usuaria de este tipo de métodos, recomienda “la dieta de la sandía”, una dieta que “consiste en sustituir las cinco comidas diarias por una rodaja de esta fruta”. Con esta fórmula, Gracia asegura que podemos perder “entre medio kilo y un kilo por semana, dependiendo de la persona”.

A pesar de que, a priori, este tipo de métodos puedan parecer los más sencillos y eficaces, los especialistas nos advierten de las consecuencias que pueden tener si no se siguen de una forma adecuada. María Ciria, dietista de “Natur House”, asegura que, al ponernos a dieta nosotros mismos, “tendemos a quitarnos alimentos y solemos pasar hambre. Los resultados pueden ser satisfactorios durante las primeras semanas pero con el paso del tiempo dejamos la dieta y puede aparecer el efecto rebote”.

Juan Alfonso Revenga, dietista-nutricionista y profesor en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad San Jorge, recomienda “no hacer dieta jamás, ya que cuando alcanzamos el peso que queríamos al principio volvemos a los hábitos de antes y no hacemos nada para evitarlo”. Por ello, Revenga aconseja comer bien durante toda la vida: “Lo que hay que hacer es no seguir una dieta sino cambiar nuestros malos hábitos alimenticios por buenos y no poner fecha de caducidad a hacer las cosas bien”.

Consejos para comer bien durante todo el año

Si queremos comer de forma saludable durante los doce meses del año, existen una serie de pautas que nos ayudarán a mantener nuestra figura. Eva Aranda, responsable del centro de nutrición ‘Aranatura’, recomienda “llevar una alimentación sana a base de ensaladas, alimentos a la plancha, no tomar muchos helados ni bebidas carbonatadas y, sobre todo, hacer ejercicio”.

Comer sano puede llegar a convertirse en todo un reto. Son muchos los que descuidan su alimentación y luego deciden ponerse a dieta con el objetivo de adelgazar unos kilos en unas pocas semanas. Según los especialistas, en los meses de verano y en Navidad podemos llegar a engordar entre dos y cinco kilos. Juan Alfonso Revenga, autor del libro Con las manos en la mesa, insta a aquellos que quieran perder un par de kilos tras las vacaciones a “volver a su estilo de alimentación habitual”. De esta forma, afirma que “perderán peso de una forma equilibrada y sin tener que recurrir a dietas restrictivas”.

A la hora de perder peso, hay que tener especial cuidado con las llamadas dietas milagro. En este sentido, la opinión de los expertos es unánime. El profesor Revenga avisa de que “estas dietas están especialmente diseñadas para venderse, pero no para curar lo que hoy por hoy es una epidemia en el mundo desarrollado: el sobrepeso y la obesidad”. Revenga asegura que “estos métodos solo quieren aprovechar una oportunidad de negocio a partir de un problemas de salud pública”, y añade: “Si funcionaran, todo el mundo lo sabría y no estarían apareciendo constantemente nuevos productos de características similares”. Desde “Natur House”, María Ciria recomienda no hacer caso a este tipo de dietas. En lugar de ello, Ciria invita a aprender a comer bien, ya que “una dieta te hace correr mucho para bajar de peso rápidamente pero no te das cuenta de que si vuelves al inicio vas a recuperar todo lo que has adelgazado hasta el momento”. Por ello, la dietista insiste en la importancia de seguir una dieta de mantenimiento una vez hayamos conseguido nuestros objetivos: “En la fase de mantenimiento vamos aumentando los hidratos de carbono que hemos ido restringiendo a lo largo de la dieta para que el cuerpo movilice las grasas, de modo que, al final, una persona puede comer lo que quiera, pero en las raciones adecuadas y siguiendo las pautas de la pirámide alimenticia”.

Otra opción para perder peso es acudir a un centro deportivo. Enrique Martínez, monitor de gimnasio, indica que “enero y los meses de primavera y verano son los meses en los que más gente se apunta al gimnasio para perder peso”. Para aquellas personas que quieran perder unos kilos, el monitor aconseja “ejercicios cardiovasculares como bicicletas, abdominales o cintas elípticas así como las distintas clases aeróbicas como el step o el body pump”.

Ir a la piscina es otra opción para cuidarse, tanto en verano como en invierno. Bruno Amate, monitor de natación, recomienda esta actividad, ya que al nadar no solo perdemos peso sino que, además, fortalecemos todos nuestros músculos. Amate asegura que “nadando durante una hora podemos llegar a perder hasta 300 kilocalorías y nuestras articulaciones no sufren”.

Ya sea de un modo u otro, perder peso es posible si se siguen las indicaciones adecuadas. Sin embargo, se debe tener en cuenta que no existen las dietas milagro y que, como dijo el escritor americano John William Curtis: “La felicidad radica, ante todo, en la salud”.

Universidad San Jorge